martes, 20 de abril de 2010

Yagüe en Burgos un 14 de abril de 2010

Con la excusa de la presentación de un libro al general Yagüe, el pasado miercoles 14 de abril, se hizo un homenaje a la figura de este genocida y de paso a la Falange. El general Juan Yagüe es conocido como El Carnicero de Badajoz por estar al frente de la matanza de 4.000 personas en la Plaza de toros de BAdajoz.

El domingo 16 de agosto de 1936, Le Populaire y Le Temps, en primera plana, y Le Figaro y Paris-Soir, en la página tres, anunciaron los sucesos de Badajoz.
«LOS FASCISTAS ASESINAN A LA POBLACION DE BADAJOZ» era el título de Le Populaire, que poseía la información del enviado de la Agencia Havas, y en su comunicado se pueden leer cosas como éstas: «La sangre corre por las aceras. Los legionarios y los moros continúan ejecutando en masa», «Barrios enteros están en llamas y el número de víctimas, mujeres, niños y ancianos es innumerable. En los pueblos de los alrededores las tropas han pasado por las armas a todos los que eran fieles al Gobierno», «Están teniendo lugar ejecuciones en masa», «Los cadáveres cubren el suelo», «En la plaza del Ayuntamiento yacen los partidarios del Gobierno que fueron ejecutados contra el muro de la catedral», «La sangre corre por las aceras. Por todas partes se encuentran charcos coagulados».
Jacques Berthet escribía para Le Temps del 16 de agosto: «Se mata por las calles», «ejecuciones en masa», «imágenes de un horror sombrío», « numerosas ejecuciones han tenido lugar en el campo de don Juan». En Le Fígaro apareció la crónica detallada del enviado de la Agencia Havas: « Los medios militares (rebeldes) estiman que varios centenares de gubernamentales han sido fusilados. Alrededor de mil han sido hechos prisioneros. Las autoridades insurgentes examinan actualmente sus casos ».
Le Populaire del lunes 17 de agosto titulaba en primera plana: «Mil milicianos han sido fusilados en Badajoz por los fascistas». Ese mismo lunes 17, Le Temps publicaba una crónica de Jacques Berthet, en la que éste daba detalles de la lucha y de la represión en Badajoz: «En estos momentos -escribía el 15 de agosto a las 22,30- alrededor de mil doscientas personas han sido fusiladas (...) Hemos visto las aceras de la Comandancia Militar empapadas de sangre (...) Los arrestos y las ejecuciones en masa continúan en la Plaza de Toros.. Las calles de la ciudad están acribilladas de balas, cubiertas de vidrios, de tejas y de cadáveres abandonados. Sólo en la calle de San Juan hay trescientos cuerpos (...)».
El teniente coronel Yagüe, comandante en jefe de las tropas que operaban en el sector de Badajoz, declaraba satisfecho al representante de Le Temps:
«Es una espléndida victoria. Antes de avanzar de nuevo, y ayudados por los falangistas, vamos a acabar de limpiar Extremadura».
El día 17 escribía Henri Danjou para Paris Soir:
«Las fuerzas del Tercio hacían blanco sobre los cadáveres. Había varios centenares, a los cuales se empezaba ya a dar sepultura».
Le Populaire publicaba, el martes 18, la siguiente noticia:

«El número de personas ejecutadas sobrepasa ya los mil quinientos».
La noticia procedía de la ciudad de Elvas, y decía así:
«Elvas, 17 de agosto. Durante toda la tarde de ayer y toda la mañana de hoy continúan las ejecuciones en masa en Badajoz. Se estima que el número de personas ejecutadas sobrepasa ya los mil quinientos. Entre las víctimas excepcionales figuran varios oficiales que defendieron la ciudad contra la entrada de los rebeldes: el coronel Cantero, el comandante Alonso, el capitán Almendro, el teniente Vega y un cierto número de suboficiales y soldados. Al mismo tiempo, y por decenas, han sido fusilados los civiles cerca de las arenas».
Ese mismo día 17, Jacques Berthet escribía para Le Temps del martes día 18:
«Los arrestos y las ejecuciones en masa continúan (...) Está prohibida la circulación después de las 21 horas».
Berthet también contaba que las mujeres hacían cola para indagar por el destino de sus padres, maridos y hermanos, y que los servicios municipales lavaban las numerosas manchas de sangre del asfalto.
Y el martes 18 de agosto publicaba François Mauriac, de la Academia francesa, en la primera plana de Le Figaro, su famoso artículo sobre Badajoz.
No quedaba ya la menor duda de que en Badajoz había ocurrido una matanza despiadada en dos turnos.
El caso de Mario Neves y del Diario de Lisboa merece renglón aparte.
Mario Neves, como su diario y su Gobierno, era favorable al alzamiento y el periódico estaba sometido a la censura del Gobierno portugués, que participaba activamente en la guerra civil española. El sábado 15 de agosto, Mario Neves escribía: «Escenas de horror y desolación en la ciudad conquistada por los rebeldes», «Acabo de presenciar un espectáculo de desolación y de espanto que no se apagará de mis ojos», «Junto a las paredes de la Comandancia Militar, la calle está salpicada de sangre», «En las arenas se ven algunos cadáveres», «En la nave central (de la catedral) dos cadáveres aguardan todavía la sepultura», «Le preguntamos (a Yagüe) si había muchos prisioneros. Nos responde que sí (...). -Y fusilamientos... decimos nosotros. Parece ser que ha habido dos mil...
El comandante (sic) Yagüe (...), sorprendido con la pregunta, declara:
-No deben ser tantos (...).
Estas notas redactadas nerviosamente (...) no conseguirán dar una pálida idea del espectáculo de desolación y de horror que han visto mis ojos (...).
Un gran silencio envuelve a toda la ciudad, que acaba de despertarse de una pesadilla tremenda».
El domingo 16 de agosto, Mario Neves publitaba otro artículo en el Diario de Lisboa:
«La justicia militar prosigue con inflexible rigor». «Desde ayer centenares de personas han perdido la vida en la capital extremeña. Y no ha habido tiempo para darles sepultura», «En este país se nota ahora una atmósfera de desconfianza», «Se afirmaba en Elvas, ayer, que la Plaza de Toros ha sido transformada ahora en prisión, y que están teniendo lugar numerosos fusilamientos», «Después de algunas dificultades, conseguimos entrar en la arena. Algunas decenas de presos aguardan que les den destino. Pero la plaza no tiene aspecto diferente del que observamos ayer, lo que nos hace suponer que el rumor no tiene fundamento», «En el patio próximo a las caballerías (del cuartel de la Bomba) se ven muchos cadáveres causados por la inflexible justicia militar», «Pasamos luego por el foso de la ciudad que está con montones de cadáveres: son los fusilados de esta mañana», «En las calles principales ya no se ven hoy, como se vieron ayer, a primeras horas de la mañana, cadáveres insepultos. Nos afirman varias personas que nos acompañan que los legionarios del Tercio v los marroquíes «regulares» encargados de ejecutar las decisiones militares deseaban conservar durante algunas horas los cadáveres en exposición, en tal o cual punto, para que el ejemplo produzca sus efectos».
Y Mario Neves, pese a ser un gran periodista, era favorable a los rebeldes, como favorable a los rebeldes era todo el Portugal oficial. Sin embargo, con lo que él nos dice ya podemos figurarnos que hubo una gran matanza -la del 14-15 de agosto-, aunque Neves no concede crédito a la matanza de la Plaza de Toros, pero nos dice que había decenas de prisioneros agrupados en espera de destino. Su destino será la ejecución en las arenas de la Plaza de Toros poco después, cuando Mario Neves no esté ya en Badajoz.
El fotógrafo francés René Bru fue detenido por haber filmado los cadáveres que yacían por las calles y los prisioneros que ingresaban en masa en la Plaza de Toros, y pasó varias semanas en la prisión de Sevilla. Luego, René Bru fue liberado y expulsado de la zona rebelde, pero sus películas y sus fotos se quedaron en poder de los rebeldes. ¿Dónde están ahora esos documentos, tan útiles para enseñar al mundo lo que fue la barbarie franquista?
John T. Whitaker y el corresponsal de la United Press comunicaron que las ejecuciones eran numerosísimas.

Por ultimo, el 30 de agosto apareció en el Chicago Tribune el famoso artículo de Jay Allen, que relataba en un estilo crudo y apasionado matanzas de Badajoz. Allen entró en la ciudad poco después de su caída, pero conocía bien Badajoz y hablaba castellano correctamente. Los alzados, sorprendidos por el eco de los artículos, se apresuraron a buscar a los responsables. Mario Neves tuvo que retractarse y negó la existencia de las matanzas que, pocos días antes, le habían llenado de «desolación y horror». La Agencia Havas afirmó que un corresponsal suyo, cuyo nombre guardaba en el anonimato para protegerle -era Marcel Dany- había visitado Badajoz, inmediatamente después de su caída. La United Press tuvo que hacer frente a un engorroso problema. El comunicado se había publicado con la firma de Reynolds Packard, y Packard fue molestado por las autoridades rebeldes. Packard negó haber enviado ningún escrito o comunicado sobre las matanzas de Badajoz, y negó también haber entrado en Badajoz cuando la ciudad fue tomada por Yagüe o cuando sucedieron las ejecuciones. La United Press negó oficialmente que Reynolds Packard hubiese escrito el comunicado, pero no desmintió nunca su contenido.
El comandante McNeill-Moss armó mucho ruido, en su día, buscando agencias y comunicados que testimoniaran de las matanzas de Badajoz. A él se encomiendan, entre otros, Brasillach y Bardéche para negar la autenticidad de los hechos. Para el estudio del personaje McNeill-Moss habrá que remitirse al historiador norteamericano Herbert Rutledge Southworth, que nos ha evitado la molestia de estudiarlo, haciéndolo él de un modo insuperable. McNeill-Moss había leído las tres crónicas principales de las matanzas: las de los periodistas franceses Jacques Berthet y Marcel Dany y la de Mario Neves. Como la del portugués, por sus gustos y la censura de su país, no coincide con la de los franceses -aunque coinciden en muchos puntos-, el comandante McNeill-Moss asegura que los franceses mentían.
En lo que se refiere al artículo que llevaba la firma de Reynolds Packard, y que fue divulgado por United Press, ya hemos dicho que la agencia y Packard negaron que éste se encontrara en Badajoz, pero la United Press no dijo nunca que el artículo fuese un embuste y defendió su contenido. Habría que saber quién lo escribió, ya que su contenido está respaldado por la prestigiosa agencia de noticias, y es difícil creer que la agencia divulgara noticias de tal importancia sin saber su procedencia. A pesar de todo esto, que sigue militando en favor de la existencia de las ejecuciones, está el artículo de Jay Allen; lo que ha escrito John T. Whitaker; lo que ha publicado Arthur Koestler, que estudió el asunto; la investigación que hizo Hugh Thomas, veintitrés años después, y la investigación que yo he hecho cuarenta años después.
Para terminar el asunto, quisiera señalar la opinión de Zugazagoitia, que sabía todo lo que había ocurrido por las confesiones de varios refugiados y del coronel Puigdengolas, pero que no puede creer que sea la obra del teniente coronel Yagüe. Zugazagoitia dice:
«A la rendición de los republicanos siguió una represalia colectiva de la que se hizo personalmente responsable, no sé bien con qué fundamento, al general Yagüe (entonces era sólo teniente coronel) (...) Dudo mucho, conociendo la posición política de Yagüe, que le alcance responsabilidad en semejante carnicería humana. Ella pudo haber sido la obra de la exclusiva iniciativa de algunos jefes de la guardia civil que, derrotados por los republicanos y perdonadas sus vidas, se dedicaron a madurar un odio monstruoso que había de fructificar en las matanzas del coso taurino (...) Y Yagüe, de quien yo no sospecho culpa, debería ayudar al esclarecimiento de un crimen que se encarnizó con hombres que, año tras año, nos habían dado a todos el trigo para nuestro pan».
Pero el teniente coronel -y más tarde general- Yagüe ha respondido personalmente ante la Historia por lo menos dos veces de la gran responsabilidad que le incumbe. La primera, ya lo hemos visto, fue cuando Mario Neves le preguntó si había habido dos mil ejecuciones y dijo que no creía que fueran tantas. La segunda fue cuando el periodista John T. Whitaker, alarmado por lo que le contaba su colega y amigo Jay Allen, se presentó ante Yagüe y le preguntó si era verdad que habían sido asesinados varios miles de personas. Y el teniente coronel Yagüe respondió sonriendo:
«Naturalmente que los hemos matado. ¿Qué suponía usted? ¿Iba a llevar 4.000 prisioneros rojos con mi columna, teniendo que avanzar contra reloj? ¿0 iba a dejarlos en mi retaguardia para que Badajoz fuera rojo otra vez?».


El ayuntamiento de Burgos, el pasado día 14 de abril, cedió la sala Polisón del teatro principal para presentar el libro sobre Yagüe. No pudieron escojer mejor fecha para este evento. Una provocación y toda una apología de los crímenes contra la humanidad. Este falangista y militar al servicio de los golpistas fue responsable directo de la matanza de Badajoz. La charla fue grabada en vídeo y se dará buena cuenta de la misma. Porque lo que allí se dijo no tiene desperdicio.

El año pasado, el día 27 de Junio, a las 12,30 horas se realizó una misa en la Iglesia Parroquial de San Leonardo Abad oficiada por el Abad de San Pedro de Cardeña y varios sacerdotes, dentro de una serie de homenajes a Yagüe en su localidad natal.


miércoles, 14 de abril de 2010

En recuerdo de Charlie Donnelly

Este año la marcha del Jarama se materializó un proyecto iniciado en 2007 por una nutrida representación de la sociedad y el ayuntamiento de Dungannon con el concurso de la AABI. Queríamos entonces rendir homenaje a aquel joven poeta irlandés que murió el día 27 de febrero, hace 72 años, en la última acción de la batalla del Jarama. Como todos los voluntarios de más de cincuenta países de todo el mundo, Charlie vino a ayudar al pueblo español en su lucha contra el fascismo y por la defensa de la República y entregó su vida por esa causa. Justo es que le rindamos el tributo que se merece tanto él como todos los que le acompañaron.

Charley Donnelly, nacido en Dungannon (Condado de Tyrone, Irlanda del Norte), se había dedicado a la poesía mientras estudiaba en el University College de Dublín. En esta ciudad se comprometió en la lucha social y política contra los efectos de la gran crisis y el ascenso del fascismo en Irlanda. Al estallar la Guerra Civil, sintió la “llamada española” y trató de impulsar la marcha de voluntarios irlandeses dispuestos a defender la República española amenazada. Más de 300 se integraron en distintas unidades de las Brigadas Internacionales de los cuales cerca de 80 reposan en tierra española. En el Jarama murieron 19 irlandeses de distintas ideologías y creencias, pero todos ellos unidos en el compromiso de defender la democracia amenazada en España y en el mundo.

Mural de Belfast en 2008, en Falls Road.

La idea de erigir un doble monumento a Charlie, en el lugar donde nació, Dungannon, y donde murió, las tierras del Jarama, pasó por algunas dificultades que, felizmente se han solucionado gracias a los esfuerzos del equipo de la Charlie Donnelly Winter School, dirigido por Eddie O’Neill, y del Ayuntamiento de Rivas que ha cedido el lugar y ha colaborado en los esfuerzos para su realización. A todos ellos, nuestra gratitud y reconocimiento.

La inauguración del Memorial fue el sábado 27 de febrero en el parque de Miralrío de Rivas-Vaciamadrid. Una visita al Jarama, con el fin de visitar dos lugares significativos: la colina del suicidio y el lugar donde murió Charlie Donnelly.

Los restos del poeta probablemente descansan en el cementerio de Morata. Su espíritu está presente entre nosotros y nos pide que recojamos sus sueños de libertad y justicia y los convirtamos en principios que guíen nuestra acción. Este es el mensaje de todas aquellos valientes que cayeron en el Jarama y el mensaje que año tras año nos recordaba Bob Doyle, brigadista Irlandes que pasó varios meses preso en San Pedro de Cardeña, para rememorar aquella batalla contra el fascismo y por la defensa de la República.

viernes, 9 de abril de 2010

Valdenoceda, carcel de exterminio.


Valdenoceda es una pequeña localidad del norte de Burgos, cercana a la provincia de Álava. Allí se encontraba, antes del inicio de la Guerra Civil, una fábrica de sedas. Por los bajos de la fábrica pasaba un canal del río Ebro, que servía para mover las aspas de la maquinaria. La fábrica cerró en los primeros años de la Guerra. Desde 1938 y hasta 1943, se convirtió en una de las más
terribles prisiones de castigo del régimen del general Franco.
Allí eran trasladados presos de toda España, víctimas de la represión, juzgados por cualquier motivo y condenados, paradójicamente, en la mayor parte de los casos, por ‘adhesión a la rebelión’. Por la cárcel, convertida con el tiempo en un auténtico campo de exterminio, pasaron un total de 5.834 personas. El edificio, compuesto de tres plantas y con capacidad para menos de 300 personas, llegó a albergar a casi 1.600 presos de una sola vez, 5 veces su capacidad máxima.
La mayor parte de los presos fue trasladada hasta Burgos en tren. El traslado se realizaba en vagones de ganado, durante días, sin comida y sin agua. Los presos eran encerrados en esos vagones, que a veces se estacionaban en vías muertas a pleno sol, y se veían obligados a realizar sus necesidades en el interior del vagón.
Ya en la prisión, sin apenas comer, el hambre, el frío invernal y los insectos provocaron la muerte de los presos, que fallecían, según consta en los certificados de defunción, de ‘colitis epidémica’.
A las malas condiciones de vida y al hambre se unían los castigos físicos y cualquier ‘mal comportamiento’ (no levantar el brazo para entonar el ‘Cara al sol’, moverse durante la formación a filas, fumar sin autorización,…) suponía el traslado a la celda de castigo, un antro situado en los sótanos, siempre inundado, lo que obligaba al preso a permanecer quieto, helado de frío y con el agua al cuello, sin ni siquiera poder dormir.
Muchos presos supervivientes han contado, años después, aquella terrible experiencia. Además del registro de fallecidos en la prisión (que se ha podido completar gracias al Registro Civil de Quecedo, municipio cabecera de la comarca), los supervivientes han contado en repetidas ocasiones las desapariciones que se producían. Se cree que muchos presos fueron asesinados y arrojados al río Ebro o a algunas de las numerosas cuevas que jalonan la zona.

Teléfono de contacto de la Agrupación: 630253914
Agrupación de Familiares y Amigos de Fallecidos en la Prisión de Valdenoceda

Quince familias recuperan los restos identificados de presos republicanos, que fallecieron y fueron enterrados en una fosa en el norte de Burgos.
· La Agrupación ha conseguido la identificación genética de otro cuerpo, que no ha podido recuperar, y la identificación osteológica de 10 restos más.
· Se han recuperado en total 114 restos humanos. Y 39 más permanecen bajo los nuevos enterramientos efectuados allí desde 1989.


El 6 de marzo de 2010 en un acto celebrado en el Ateneo de Madrid, la Agrupación de Familiares y Amigos de Fallecidos en la Prisión de Castigo de Valdenoceda ha entregado a sus familias los restos de 15 presos que permanecían enterrados en aquella localidad del norte de Burgos.
Valdenoceda alojó, desde 1938 a 1943, una de las prisiones de castigo más duras de la época de la posguerra. Se tiene constancia documental (a través del Registro Civil) del fallecimiento en el interior de la prisión de al menos 153 personas. Esas 153 personas fueron enterradas por sus propios compañeros en un solar, propiedad de Instituciones Penitenciarias que, en 1989, pasó a
formar parte del Cementerio Parroquial. Los nuevos enterramientos de vecinos del pueblo se realizaron, desde ese año, 1989, sobre los de los presos.
La Agrupación de Familiares y Amigos de Fallecidos en la Prisión de Valdenoceda ha conseguido, después de años de búsqueda (de familiares descendientes de aquellos presos, de ayudas, de subvenciones,…) y una intensa labor, la exhumación de 114 personas, de las cuales 15 han sido
entregadas hoy a sus familiares, uno más ha sido identificado pero aún no ha podido ser exhumado y 10 más han conseguido identificación osteológica. Hoy sabemos que al menos 39 personas han quedado enterradas debajo de los enterramientos nuevos que se produjeron desde 1989.


Los presoscuyos restos han sido devueltos a sus familias son: David Díez Guinea, de Orduña (Bizkaia); Angel Mena Contreras, de Montiel (Ciudad Real); José Venzalá Carrillo, de Fuensanta de Martos (Jaén); Vicente Martín Gil, de Daimiel (Ciudad Real); Feliciano Alcaide Rodríguez, de Aldea del Rey (Ciudad Real); Dimas Almendro García, de Corral de Calatrava (Ciudad Real); Anesio Rodríguez Martínez, de Higón (Burgos); Isidoro Romero Moncada, de Torres de la Alameda (Madrid); Antonio Salazar Martín, de Sasamón (Burgos); Antonio García-Rayo, de Daimiel (Ciudad Real); José Antonio Quintanilla Pardo, de Fuencaliente (Ciudad Real); Bernabé Ruiz Castillo, de Jaén; Gonzalo Muñoz Torres, de Villafranca (Córdoba); Alfonso de la Morena Prado, de Aldea del Rey (Ciudad Real); y Juan María González de Mera, de Torralba de Calatrava (Ciudad Real).
Además, la asociación informó de que se consiguió la identificación genética de David Ruiz Ruiz (Burgos), cuyos restos aún reposan en Valdenoceda, debajo del último de los enterramientos nuevos.



martes, 23 de febrero de 2010

Un diario de San Pedro

Algunos prisioneros registraron en documentos fechas y lugares, además de sus experiencias y sentimientos. Quizás, a diferencia de las cartas que son escritas con unos fines específicos, este tipo de documentación conjuga la voluntad de registrar lo acontecido, de seguir resistiendo, de construir una memoria y transmitirla a generaciones venideras.

Las condiciones de vida de los prisioneros de guerra, la censura y la escasez material limitaron considerablemente la escritura de estas agendas y diarios íntimos. Frente a la idea clásica del diario como registro cotidiano de las actividades realizadas y plasmación de los sentimientos asociados a las mismas, en los campos de concentración y los batallones disciplinarios los prisioneros, por lo general, se limitaron a apuntar en sus agendas y cuadernos fechas y datos relevantes, registros de los traslados t otro tipo de anotaciones que consideraron prácticas y útiles para poder reunir información de su vida en estos años.
Hubo quienes seguramente no volvieron a leer estas notas tomadas a vuelapluma en los ratos de descanso o en las últimas horas del día en su petate, o se deshicieron de ellas. Hubo también quienes decidieron guardarlas, como recuerdo y testimonio de aquellos días, e incluso algunos quisieron hacer algo más con ellas. Dándole forma, construyendo, a partir de esos breves registros y pequeños apuntes, sus memorias o su propia autobiografía.


Gabino Lizarralde Unzueta, guipuzcoano, nacido en Bergara el 18 de febrero de 1912, trabajaba como curtidor en la fábrica "Olaran" de Anzuola cuando estalló la Guerra Civil. Miembro de la Solidaridad de Trabajadores Vascos, por mandato del dueño de la fábrica realizó, junto a otros compañeros, algunas guardias armado al servicio del Comité del Frente Popular de este pueblo, aunque, como consta en los informes conservados en su expediente,"según detenidos de esta localidad a quienes hizo guardia, se condujo muy bien con ellos","no practicó ninguna detención ni registros y no cometió desmanes de ninguna clase".
Antes de ser tomada Anzuola huyó a Durango, donde se enroló como voluntario en el Ejercito Republicano, combatiendo en el puesto de fusilero en la 4ª Compañía del Batallón Inchaurcundia. Fue hecho prisionero en Bilbao el 19 de Junio de 1937 junto a sus compañeros de armas y los oficiales responsables de su unidad. Clasificado en el apartado "B" por la Junta de Clasificación de Pamplona el 22 de julio de 1937, fue conducido primero al campo de concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos) y perteneció después al Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores Nº11. Obtuvo su libertad el 12 de agosto de 1939, tras haber estado realizando trabajos forzados durante más de dos años al servicio de Franco.


Durante su cautiverio, Gabino, a pesar de tener una "cultura muy mediana", como constaba en los informes de la Guardia Civil de Bergara el 16 de diciembre de 1938, escribió un pequeño diario en una libreta de tamaño octavo que él mismo tituló: "San Pedro de Cardeña, 6 de septiembre de 1937. Andanzas y aventuras de Gabino Lizarralde". En dicha libreta, el prisionero anotó con todo detalle el periplo que recorrió y las actividades a las que él y sus compañeros de Batallón se dedicaron en este tiempo. Éstas son la primera y la última de las anotaciones que podemos leer en el diario de prisionero de Gabino, que se inicia el 6 de septiembre de 1937, día en que se formó en San Pedro de Cardeña el Batallón Nº11, y concluye el 10 de agosto de 1939, cuando se licenció y llegó a su casa de Anzuola.


"El día 6 de septiembre se formó el Batallón 11 de Trabajadores, que salió aquella misma noche de septiembre andando 12 km. hasta Burgos. A las cinco y media de la mañana salimos en ferrocarril de la capital burgalesa y llegamos a Logroño el día 7 al mediodía. En Logroño estuvimos hasta el día 9 a las 12 de la noche cogimos el tren y llegamos a Zaragoza en la mañana del 10 y a dos horas nos llevaron a San Juan de Mozarrifar y estuvimos en San Juan hasta el día 13 en que marchamos a Burgo de Ebro y este mismo día en camionetas llegamos a Puentes de Ebro, primera posición donde estuvimos fortificando".

"El día 8 de Agosto de 1939 salí del Batallón para casa a las 5 de la tarde en Torremayor en una camioneta hasta Montijo, allí me embarqué en el tren a las 9 de la noche en coche de 2ª y directo hasta Madrid, pasando por Ciudad Real. Llegamos a Madrid a las 12 del mediodía del día siguiente. En Madrid cogimos el tren Madrid-Irún rápido pasando por Vitoria y por la provincia de Navarra, llegando a Zumárraga a las 5 y media y allí cogí el autobús que sale a las 7 llegando a casa a las 7 y media. El viaje fue feliz, la llegada es emocionante como es natural después de pasar tantas fatigas y calamidades. Salí del Batallón dejando muchos amigos más viejos que yo".
Fuentes: Archivo Histórico Militar de Guadalajara.
Cuartas Jornadas Archivo y Memoria (Madrid, 19 y 20 de febrero de 2009)


miércoles, 10 de febrero de 2010

Adiós a Mariano Constante, superviviente de Mauthausen

Fallece Mariano Constante, el oscense que estuvo preso en el campo de concentración nazi y que vivió para contarlo. Y lo contó.
En 2010, le tocaba cumplir 90 años. O quizá fueran 65. Según lo que él quisiera celebrar. Porque Mariano había nacido en 1920, pero fue en 1945 cuando logró salir del campo de concentración de Mauthausen. Son muchas las cifras que se amontonan en tan larga trayectoria, pero quizá una nunca podría olvidarla: el 4.584, su número como prisionero allí.

El dicho de las siete vidas le iba como un guante. Aunque las suyas fueron ocho. Porque, además de los sufrimientos que tuvo que padecer por la sinrazón nazi, fue condenado a seis penas de muerte en su país, en la España franquista, donde no pudo regresar hasta 1963.

El oscense Mariano Constante hizo honor a su apellido durante toda su vida. Nacido en Capdesaso, combatió en la Guerra Civil en la 43 División del Ejército Republicano Español, que estuvo en el paso de Bielsa, y fue militante de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). Se exilió a Francia en febrero de 1939 y, tras estar enrolado en una Compañía de Trabajadores Extranjeros al servicio del Ejército francés, cayó prisionero de los alemanes cerca de la línea Maginot una vez que cayó París, en junio de 1940. Su llegada a Mauthausen fue el 7 de abril de 1941. Pero él decía no recodarlo bien. Prefería acordarse de la liberación. "Era muy duro saber que acababa nuestro holocausto, pero que muchos no estaban presentes", diría en una entrevista a HERALDO. Además de los horribles trabajos que soportó, tuvo que despedirse de muchos compañeros. A Mauthausen entraron 841 republicanos aragoneses, de los que murieron 474. Su subsistencia allí tuvo mucho que ver con la organización clandestina que logró organizar, sin contar la solidaridad entre los presos españoles y, aunque parezca mentira, el sentido del humor. "Era una de las cosas que nos impusimos", contó. Salió el 5 de mayo de 1945. Pero fue difícil olvidar. Es más, nunca lo pretendió. El histórico preso fue el más prolífico y notario de lo que ocurrió en aquellos siniestros barracones. Sus libros, como Triángulo Azul. Los republicanos españoles en Mauthausen, Los años rojos o Yo fui ordenanza de los SS, se convirtieron en la memoria viva del terror nazi.

Constante fue condecorado con la Medalla a los Valores Humanos por el Gobierno aragonés en 2002 al reconocer su papel como "ejemplo vivo de la lucha del hombre contra la intolerancia y por conseguir un mundo en el que los seres humanos podamos convivir en paz". Su labor también mereció diversos reconocimientos nacionales e internacionales.

"A veces me dicen si es preciso que siga contando lo que pasó. Pues sí", declaró hace unos años. Y así hizo siempre. De hecho, iba a ser entrevistado por un equipo de Factoría Plural que está elaborando un documental sobre los aragoneses en Mauthausen. Pero una afección cardiaca que le tuvo hospitalizado varios meses consiguió el pasado 20 de enero en su casa de Montpellier lo que ni el franquismo ni el nazismo hicieron: apagar su voz. Sin embargo, su mensaje sigue vivo.

Fuente: Ramón J. Campo, Heraldo de Aragón.

martes, 2 de febrero de 2010

Dublin Benefit to Fund Madrid Monument

This year the annual commemoration at Jarama will also see the completion of a project initiated in 2007 by the Friends of Charlie Donnelly with the help of AABI. The intention has been to pay tribute to this young Irish poet who died on 27 February 1937 in the last action of the Battle of the Jarama. The idea to erect two monuments to Charlie, one in his Dungannon birthplace and the other close to where he died at Jarama, was arrived at by the Friends of Charlie Donnelly, who erected a temporary memorial at the site in 2008. The city council of Rivas-Vaciamadrid has now provided a site and has collaborated in making the whole thing happen. The stone itself has been taken from a quarry in Tyrone and will form the centrepiece of the monument, located on the southeastern outskirts of Madrid, close to where the battle took place. The inauguration of the Memorial will take place on Saturday 27 February at 11:00 in the Park of Miralrío de Rivas-Vaciamadrid. The monument will consist of a large engraved stone taken from near Charlie’s birthplace in County Tyrone. It will be set in a cairn of stones, 32 of which will be brought from Ireland and the rest from the Jarama battlefield. The monument will not only commemorate Charlie Donnelly but all the Irish Brigade volunteers who died as well as paying tribute to all those killed in Spain in defence of freedom.
Sponsor the stone!The Friends of Charlie Donnelly hope to finance the stone's engraving and its transport to Madrid by asking people to ‘sponsor a stone’. We will be truly grateful for any support that can be offered. If you would like to help or ‘sponsor a stone’ please contact Eddie O’Neill on 087 2712864 or by email eddietyrone@gmail.com . We're holding a fund-raiser to help pay for the transportation of the stone from Tyrone to Madrid and all are welcome.

"We live in strange times, with le Pen, Fortuyn and the BNP demonstrating fascism is not dead. We must be vigilant in fighting fascism and racism every day.”
Jack Jones - 5th November, 2002

"I am here to make you boil with anger, the powers that supported Franco in Spain are still active today and their reach is global."
Bob Doyle 12th September, 2006


"You can go proudly. You are history. You are legend."
(La Pasionaria)

viernes, 15 de enero de 2010

Adios a unas placas franquistas

Aquí vemos diversas fotos de sabotajes a las que se vieron sometidas estas placas franquistas del edificio de la Capitanía Militar de Burgos. La de abajo es de Enero de 1997, durante una campaña de apoyo a la Insumisión y de primeras denuncias de los diferentes edificios con lemas franquistas. También hubo diferentes sabotajes en la estación de autobuses, antiguo colegio Francisco Franco y diversas calles de la ciudad. La de arriba es de Julio de 2008, también denunciando las diversas reminiscencias franquistas de la ciudad. Podemos ver como habían protegido con paneles transparentes las placas franquistas, por los constantes sabotajes durante varios años.

Esta era la placa que hacía referencia al nombramiento del dictador Franco como jefe del estado.

Y en la segunda placa, se trataba de un homenaje al general Mola, «que dirigió las primeras operaciones que culminaron en la brillante campaña de Vizcaya, durante la cual encontró honrosa muerte el 3 de junio de 1937».

Finalmente, el Ministerio de Defensa en virtud de la Ley de Memoria Histórica decidió retirar estas dos placas franquistas. El pasado 11 de Enero fueron sustituidas por otras placas. Los textos nuevos de estas nuevas placas aluden a que el 12 de septiembre de 1877 el Ayuntamiento aprobó «por pleno acuerdo» la compra de la Casa de las Cuatro Torres para la construcción de un edificio que albergara la Capitanía General. También se recuerda que el 19 de febrero de 1904 el rey Alfonso XIII aprobó el proyecto, que las obras comenzaron el 16 de agosto de 1904 y que el 10 de septiembre de 1907 el Ayuntamiento hizo entrega de dicho edificio.La segunda de las inscripciones supone un repaso histórico del palacio desde el periodo 1908-1931 -en que fue cuartel general de la Capitanía General de la Sexta Región- a 2006, año desde el cual es sede de la Comandancia Militar de Burgos.

A juicio de algunos burgaleses “la retirada de las placas llega tarde como siempre” mostrando su desconfianza con la actual Ley de Memoria Histórica por su carácter descafeinado que busca más un “lavado de cara” del partido del gobierno y que no muestra verdadera vocación por la restauración de la memoria.Hay quien piensa también que la permanencia de las placas puede servir a modo de “recuerdo vivo” de lo que una serie de reaccionarios amparados por militares facciosos pueden hacerle a un pueblo.
Cabe señalar que Burgos ha sido una de las ciudades donde la permanencia de símbolos franquistas en el nombre de calles y edificios públicos se ha dilatado más en el tiempo. Si finalmente toda esa parafernalia está empezando a desaparecer no es por que las actuales instituciones hagan un “generoso regalo” a los burgaleses, sino más bien por la intensa movilización que colectivos sociales llevaron acabo en su día por la retirada de esos símbolos.